La disponibilidad de dinero en internet sigue creciendo a medida que las plataformas financieras se dan a conocer. Los préstamos personales son un recurso valioso que muchos mexicanos pueden aprovechar. No obstante, debes entender bien las razones por las cuales quieres utilizar esta alternativa tan popular.
Por muy sencillo que parezca, solicitar un crédito o préstamo representa un compromiso serio que debes cumplir. Sin importar el motivo (auto, reforma, viaje, estudios, entre otros), tienes que analizar tus opciones.
Para facilitarte un poco el trabajo, hemos reunido una serie de preguntas esenciales para que tomes una decisión más acertada.
Antes que nada, es importante evaluar los motivos por los cuales estás pensando en solicitar un préstamo personal. Tu solvencia, estabilidad laboral y nivel de endeudamiento, son las mejores pautas para comprometerte. Teniendo esto presente, necesitas preguntarte primero:
¿Realmente necesito un préstamo personal?
En función de tu situación financiera, tienes la capacidad de responder sí o no a esta pregunta. Aunque cualquier motivo parezca válido, lo ideal es justificarlo en base a una necesidad concreta. Si estás buscando una forma de capitalizarte rápidamente y has agotado otras opciones, esta alternativa podría ser la más conveniente.
La razón del préstamo personal facilita la toma de decisiones, establecer el monto suficiente para cumplir el objetivo y definir los posibles requisitos. Entendidos los riesgos y evaluados los pros/contras, cuentas con más criterios para afrontar las cuotas de pago según las condiciones que te resulten más convenientes.
¿Cuánto dinero me hace falta?
La cantidad de dinero a solicitar está sujeta al propósito que tengas en mente y a la disponibilidad de la empresa o entidad financiera. Pensados para pequeñas inversiones, esta opción va desde los $5,000 hasta los $2 millones de pesos. En caso de que busques una cifra menor, puedes solicitar un préstamo express online.
Dentro del análisis financiero, las opciones son 2: pedir menos capital del que podrías necesitar o más de lo que buscas. La primera variante considera el tiempo de pago con menores cuotas e intereses. En la segunda, el exceso de liquidez tiene como fin no afectar tus personales en caso de algún imprevisto.
Desde Busconómico siempre recomendamos solicitar el monto justo que necesitamos, para evitar pagar intereses por un dinero que realmente no nos hace falta. El plazo para la devolución, cuanto más corto menos cantidad de intereses pagaremos, pero más alta será la cuota mensual.
¿Puedo cumplir con lo que me piden?
Si no tomas en serio el manejo del dinero, te aconsejamos que busques otra solución. Esto es porque el cumplimiento de estos tratos requiere de una buena planificación financiera.

Esta vez no se trata del historial de crédito ni de los requisitos exigidos (que son mínimos), sino de contar con argumentos objetivos. Si no puedes manejar 1 ó 2 tarjetas de crédito de forma eficiente, tienes diversas deudas y no controlas los gastos hormiga, te sugerimos que aprendas un poco más sobre el tema para luego optar por un préstamo personal.
¿Por dónde empiezo?
La primera tarea que tienes en tus manos para acudir a este servicio es investigar un poco sobre las alternativas disponibles. Como no hay escasez de fintechs y entidades financieras, tu elección es crucial. Necesitas conocer cuáles son las plataformas más confiables y determinar con certeza su nivel de reputación.
Ya que cada vez salen más empresas ofreciendo préstamos personales en línea, puedes apoyarte en herramientas online, como los comparadores que ofrece Busconómico, tanto para comparar préstamos personales como tarjetas de crédito, hipotecas y cuentas de cheques.
¿Cuáles son los requisitos que exigen?
Por lo general, basta ser mayor de edad, tener una cuenta bancaria a tu nombre, una identificación oficial y algún tipo de ingreso. Además, es habitual que tengas que tener un buen historial de crédito, aunque también es posible encontrar entidades que ofrecen préstamos sin buró, para gente que no tiene historial crediticio o que no es demasiado bueno.
Los bancos suelen aplicar unas condiciones para aceptar solicitudes de préstamos más estrictas que los prestamistas privados, pero también aplican unos intereses y honorarios más reducidos. El proceso también suele ser más lento en las entidades financieras tradicionales.
¿Cómo son los contratos?
Las
financieras dedicadas a los préstamos personales online tienen una forma diferente de tramitar las cosas. En principio, establecen condiciones claras por escrito y en sus páginas web para que todos las conozcan. Si por alguna razón te exigen un adelanto o hay cláusulas escondidas en letra pequeña, desconfía de dichas plataformas.
Con frecuencia, estas empresas no solicitan avales ni es obligatorio disponer de una nómina para ser elegible. Lo más habitual es que te soliciten una garantía y, de no ser así, alguna clase de acuerdo para asegurar la devolución del dinero. Los contratos pueden ser de meses o años, tener cuotas semanales/mensuales e intereses fijos o variables.
En el caso de los bancos, los préstamos personales suelen solicitarse en las sucursales de forma presencial. Existe la posibilidad de solicitar también créditos a través de su página web, mediante los servicios de banca en línea, pero suelen estar restringidos únicamente a los que ya sean clientes de la entidad.
¿Qué pasa si me retraso o me anticipo?
Similar a otros productos financieros, el retraso o no cumplimiento suele ser muy costoso para quien obtiene un préstamo. En esta situación en particular, perder una cuota mensual o semanal significa una acumulación de intereses de mora cada día de retraso, lo cual puede afectar seriamente a tu liquidez y capacidad de regresar la plata.
Una de nuestras recomendaciones es que intentes pagar el préstamo personal lo antes posible y, si vas a retrasarte en algún pago, ponte en contacto con el banco o entidad prestamista para negociar un periodo de carencia. Siempre es mejor hacer las cosas por las buenas, antes que dejar de pagar sin previo aviso.