El consumo ya es parte fundamental de nuestras vidas y contar con una tarjeta de crédito puede ser la máxima expresión de este hábito. No obstante, es común ver cómo las personas se endeudan sin control encandiladas por las posibilidades de este instrumento financiero. Aunque no hace falta ser un gurú de las finanzas, hay que saber bien cómo funciona.
Si estás pensando en solicitar una tarjeta de crédito o ya cuentas con alguna, existen varias reglas básicas para aprovechar su potencial. Mientras que muchos pecan por desorganizados o poco conscientes de sus gastos personales, usar la tarjeta requiere otra mentalidad. Por eso, en este post hablaremos de cómo aprovechar este recurso financiero de la forma adecuada.
Aspectos clave sobre cómo usar la tarjeta de crédito
Si bien las tarjetas de crédito no están pensadas para todos, su administración adecuada puede significar un gran avance en tu estilo de vida e historial crediticio. Utilizada con inteligencia, es una herramienta de financiación para apoyar tu economía personal. Además, puede servir como un “salvoconducto” en casos de emergencia cuando no tienes tanta liquidez.
Antes de pasar a los errores comunes con el dinero plástico, revisaremos los puntos básicos que necesitas considerar para su manejo acertado:
Revisa con cuidado las condiciones del contrato
Por muy habituados que estemos a no leer por pereza o fastidio, en este caso puede resultar un error bastante costoso.
Como tarjetahabiente, resulta esencial que conozcas tus derechos y obligaciones. Esto también aplica para las diferentes cláusulas sobre beneficios, servicios adicionales, coberturas y la letra pequeña. En la era del conocimiento, no deberías subestimar la importancia de la información detallada y cómo utilizarla para tu beneficio.
Conoce bien los costos
Existen varios gastos asociados con la posesión de una o varias tarjetas de crédito:
- Está la anualidad, que puede ser gratuita o un cargo fijo que establece el banco por la emisión del plástico.
- Cuando no tienen anualidad, en general mensualmente se debe consumir un monto establecido, de lo contrario el banco realiza un cargo a la tarjeta.
- La tasa de interés es otro punto de importancia. En México y la mayoría de los países, pueden llegar a superar el 30%, y mucho más si no pagas a tiempo.
- También están las comisiones (retiro en cajeros, transferencias de liquidez, pagos aplazados, etc.) y los cargos moratorios asociados con el incumplimiento o retraso del abono.
Lo ideal es contar con los intereses más bajos y una anualidad razonable.
Establece un presupuesto según tus gastos
Una persona que no conoce bien sus finanzas personales está destinada a endeudarse o no tener solvencia cuando hace falta. La gestión del crédito requiere saber cuánto gastas mensual y anualmente para asignar un rango para cada aspecto de tu vida.
Para gastos personales, familiares o del hogar, necesitas establecer un porcentaje de deuda en función de tus ingresos. Esta organización presupuestaria evita que te sobregires, reduce las compras impulsivas, agenda mejor tus pagos y mejora tu historial crediticio.
Cancela de forma puntual
Entender las fechas de corte y pago resulta esencial para la administración inteligente de una tarjeta de crédito. La primera indica el cierre de la entidad bancaria en ese período mensual y la segunda el plazo para pagar la deuda. Por lo general, la fecha de corte es a finales de mes y la de pago a principios del siguiente.
Cuando compras después del corte, puedes obtener de 38 a 45 días de financiamiento. Por esta razón, la cancelación puntual de lo que adeudas tiene la ventaja de evitar los intereses, mejorar el historial crediticio e incrementar las posibilidades de recibir ofertas de otros bancos.
Cancela las tarjetas inactivas
En la práctica, muchos expertos en finanzas personales recomiendan el uso de un máximo de 2 tarjetas. Si no es tu estilo y quieres tener mayor acceso a los beneficios de estos productos, hace falta manejarlos bien.
Los plásticos que no se usan están sujetos al recargo anual y no mejora tu imagen como buen pagador. Lo esencial es tener opciones disponibles para pagar las cuentas fijas y saldo suficiente en caso de algún imprevisto.
Errores comunes al utilizar las tarjetas de crédito
Muchas personas consideran que las tarjetas de crédito pueden ser una tentación muy grande que podría conducirlos a la ruina o la perdición económica. Esto suele ocurrir, en especial cuando te dejas guiar por el afán de compra y no mides las consecuencias. Pero no tiene que ser de este modo. Por esto te mostramos los errores más comunes para que puedas evitarlos:
Pagar el monto mínimo
La acumulación de deuda es algo que muchos toman por sentado al usar estas herramientas. Cuando se dan cuenta, ya han pagado el artículo 2 ó 3 veces debido a una mala administración de los intereses generados. Esto se evita abonando el total de la deuda o dividiéndola en 2 partes.
Usar crédito antes que efectivo
Cuando empiezas a manejar plástico, no es aconsejable hacer las compras diarias de alimentación, antojos o gasolina con dicho recurso. Es preferible usar la tarjeta de débito o efectivo para estos casos y dejar los gastos mayores para los instrumentos de crédito.
Hacer avances de efectivo
El retiro con tarjeta de crédito en los cajeros cuenta con una tasa adicional que varía del 5 al 10% del monto solicitado. Estos avances son cobrados al máximo de cuotas y no incluyen beneficios ni devoluciones de dinero. Solo se recomienda esta opción en casos de verdadera emergencia.
Realizar compras emocionales
Comprar por ganarte unas millas, usar un descuento o aprovechar una promoción no siempre es lo más sabio. Aunque todos tenemos excusas para gastar en algo que se nos antoja, es más sensato meditarlo o consultarlo primero para saber si realmente lo necesitamos.
Dejarte llevar con ciertas promociones
Muchas tiendas y negocios aprovechan la psicología para venderte la ilusión de algo gratis. Por eso utilizan promociones como: “0 intereses”, “sin cuota inicial”, “sin gastos anuales”. Con frecuencia, estos contratos incluyen una letra pequeña con una duración de 6 meses a 1 año, que es cuando empiezan a cobrarte.
Las tarjetas de crédito, al igual que otros recursos financieros, pueden ayudarte a conseguir aquello que deseas. No obstante, necesitas evaluar cuáles son tus mejores opciones, utilizarlas de forma inteligente y optar por el banco que te ofrece las mayores ventajas.