Qué ocurre si tu cuenta se queda en números rojos

Todos intentamos evitar que nuestras cuentas bancarias presenten un saldo en números rojos. Lamentablemente, la poca importancia que se le da a una gestión más cuidadosa del dinero, los malos hábitos financieros y la falta de planificación han convertido este evento en algo frecuente en la mayoría de mexicanos.

Esta situación no solo es indicativo de una economía en problemas, sino también de una costumbre perjudicial para sacar adelante los compromisos pendientes. Si caes en este comportamiento de forma habitual, te estás complicando la vida innecesariamente. Por ello, queremos advertirte y aconsejarte sobre esta incidencia.

Explicación sobre una cuenta en número rojos

Cuenta en números rojosLo que se entiende por números rojos es que en un momento determinado te has quedado sin dinero para afrontar un pago, una factura domiciliada, un retiro de efectivo y tu saldo ha quedado en negativo. Este hecho también se conoce como descubierto, lo cual muchos bancos tratan de evitar, pero dada su frecuencia, han optado por otras medidas.

Para ser más claros, supongamos que terminando el mes tienes un saldo reducido en la cuenta corriente o de ahorro. Si durante esos días entra un gasto de domiciliación o haces compras por un monto superior a lo que tienes, vas a tener un saldo negativo. En este caso, el banco puede hacer lo siguiente:

  • Se realiza el pago y conservas un saldo deudor.
  • Rechaza el cobro y no se hace efectivo. Esto no te pone en número rojos, pero puede causarte intereses de mora o que te corten el servicio.

Es importante entender que el hecho de que la entidad bancaria asuma la deuda, no implica un servicio gratuito ni tampoco una cortesía. Cuando esto sucede, se toma como un préstamo cuyas condiciones son poco favorables y el cual posee una tasa de interés equivalente a 2 ó 3 veces el porcentaje normal de otros financiamientos personales.

Mientras que esta cuenta debe saldarse a la brevedad posible, existe un plazo determinado para que el banco decida cerrar tu cuenta. Esto varía de acuerdo a la entidad, por lo que va de 30 a 120 días. Esto sucede porque legalmente pueden hacerlo sin tener que avisar, en función de proteger su capital.

No obstante, los bancos están abiertos a cualquier negociación antes que perder un cliente. Si logras comunicarte con ellos, es más factible que puedan llegar a un acuerdo. También puede suceder que después del plazo, consideren la deuda como crédito de dudoso cobro, te conviertas en cliente moroso y eso quede registrado en el Buró de Crédito, arruinando tu reputación para otros financiamientos.  

Cobros asociados con el descubierto bancario

Una de las razones principales para evitar caer en números rojos tiene que ver con lo que te cuesta esta situación. Ya mencionamos los intereses de la deuda, los cuales son calculados según el número de días que sigas así. Faltarían las penalizaciones para regularizar tu situación, que suelen ser fijas (varían según el banco), y la comisión de descubierto, que es un porcentaje sobre el período de liquidación.

Sobre este último punto, resulta apropiado aclarar sus efectos para que los tengas presentes:

  • Debido a la dinámica bancaria, los números rojos pueden ocurrir como consecuencia de una diferencia entre las fechas de valoración de ingresos y egresos. Si esto sucede, no puede considerarse como un descubierto, lo que no te hace responsable del saldo negativo ni puedes ser objeto de algún cobro.
  • La reclamación de la comisión se aplica en el momento en que haces un cargo o una disposición en efectivo sin contar con los fondos suficientes. Cuando esto sucede, la entidad financiera utiliza el mayor saldo al descubierto a la hora de la liquidación.
  • También es factible que el banco recurra a la comisión por reclamación de posiciones deudoras. Es algo que no sucede a menudo, pero está vinculada a los gastos administrativos ejecutados por la entidad para hacernos saber que estamos en números rojos y debemos atender dicha situación.

Te recordamos que si bien cuentas con la posibilidad de negociar algunos conceptos por razones de duración, la comisión de descubierto es la menos flexible. Frente a un acuerdo con la institución financiera, será más factible reducir otros cargos antes que ésta.

Tips para evitar los números rojos

Ahora que entiendes un poco mejor lo que podría suceder, nos corresponde darte algunos consejos prácticos para que esto no te pase. Puedes empezar con:

  • Organizar tus finanzas domésticas. Ya sea que compartas los gastos con tu pareja o no, la planeación no puede faltar. El control de ingresos, egresos, cuentas corrientes/ahorro, tarjetas de crédito, domiciliaciones, servicios básicos y más te asegura contar con los recursos necesarios. Así puedes disponer de un colchón que te impida llegar a fin de mes sin nada.
  • Evaluar opciones de crédito. La falta de liquidez parece una enfermedad endémica en muchas familias mexicanas. Aun así, el trabajo estable representa una buena garantía para bancos y prestamistas. Este te permite hacer uso de recursos como los préstamos urgentes en línea o los anticipos de nóminas para lidiar con esas facturas de último momento.
  • Estar pendiente de los tiempos. Quedar al descubierto implica que vas a tener que pagar lo que debes lo antes posible para evitar cualquier cargo indeseado. Si conoces bien la dinámica de tu banco, puedes usar eso a tu favor para depositar en la hora más adecuada. Además, si usas cheques de tu entidad, se hace efectivo más rápido.

Te recordamos que, si no estás al tanto de un saldo negativo, difícilmente lo sabrás del banco si no se trata de un monto considerable. Esto se debe a que en los contratos de las cuentas está estipulada esta situación y el banco asume que lo has entendido y conoces las consecuencias.



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