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Cómo utilizar un crédito hipotecario para refinanciar deudas

Una vez que empiezas a entender un poco más cómo funcionan tus finanzas personales y los instrumentos de crédito, tienes más opciones para obtener liquidez cuando lo necesites. El tema del refinanciamiento de deudas puede resultar familiar y es una práctica que se ha vuelto común en las familias mexicanas.

Esto se debe a que, en vez de buscar razones para mejorar su economía personal, la gente se distrae comprando y gastando sin control. Estos hábitos suelen llevar a considerar un crédito hipotecario como una forma de obtener ese capital extra para asumir otros compromisos.

Entendiendo la refinanciación hipotecaria y de otras deudas

La esencia detrás de un proceso de refinanciamiento es bastante sencilla: buscas condiciones más favorables que las actuales. Este recurso puede utilizarse de forma discrecional y en 2 casos bastante puntuales:

  • cuando tus finanzas personales han empeorado por diversas razones
  • cuando el beneficio resultante es sustancial.
Refinanciar deudas con un crédito hipotecario

Una hipoteca, un crédito automotriz o incluso una tarjeta de crédito incluyen acuerdos que pueden negociarse ante el banco o la entidad acreedora. Muchas personas desconocen esta posibilidad, así que no toman la iniciativa de cambiar su situación de endeudamiento, lo que al final podría terminar exponiendo los bienes adquiridos y causando un mal historial crediticio.

Las instituciones financieras lo tienen claro: prefieren que sigas pagando bajo un esquema más accesible para evitar que la deuda se vuelva impagable. El comportamiento moroso es algo muy estudiado que suele tener consecuencias negativas. Si en un momento determinado la deuda se sale de control, no tendrás cómo pagar. Antes de ir a tribunales, los bancos prefieren reformular el acuerdo.

Esta premisa sirve para poner en perspectiva las medidas que puedes tomar para cumplir con esos compromisos que son más difíciles de asumir. Aunque no somos partidarios de pagar una deuda con otro préstamo, hay excepciones. La decisión debe estar acompañada de un plan de acción, un análisis exhaustivo de tus ingresos/egresos y la debida disciplina financiera para ahorrar.

Refinanciar deudas a partir de una hipoteca

Para ayudarte a entender este proceso, lo ilustraremos con un ejemplo práctico. Supongamos que has acumulado una deuda que ronda los 100,000 pesos por diferentes conceptos y además tienes que seguir pagando la hipoteca.

Normalmente, si tu situación financiera se ve afectada por ingresos menores, el refinanciamiento puede ser una opción. Sin embargo, esta alternativa debe estar acompañada de recortes en gastos superfluos, un esquema de prioridades y, en última instancia, la posibilidad de acudir a la consolidación de deudas.

Hipoteca Bancomer Fija
Hipoteca Bancomer Fija
  • Interés: 9.90%
  • Plazo máximo: 20 años
Hipoteca Perfiles
Hipoteca Perfiles
  • Interés: 9.90%
  • Plazo máximo: 20 años
Hipoteca Santander
Hipoteca Santander
  • Interés: 9.79%
  • Plazo máximo: 20 años
Hipoteca CrediResidencial
Hipoteca CrediResidencial
  • Interés: 10.50%
  • Plazo máximo: 20 años
Hipoteca Fuerte
Hipoteca Fuerte
  • Interés: Desde 9.45%
  • Plazo máximo: 20 años

Imaginemos que tienes un crédito hipotecario a 20 años por un monto de $3 millones y con una tasa fija de interés del 12% anual (1% mensual). También vamos a suponer que has pagado 5 años de este financiamiento y te restan 15 años más. La cantidad que quedaría por abonar sería de $2,700,000 y estás pagando una mensualidad de $15,000.

Si quieres conseguir 150 mil pesos para pagar tus deudas, tienes la opción de refinanciar a 2,850,000 pesos con el mismo plazo, pero a un interés menor. Si es del 10.5%, al final te estarías ahorrando 451,750 pesos en intereses con respecto al préstamo original. En vez de cancelar $3 millones 600 mil, pagarías $3,149,250.

En el papel esto puede parecer una operación bastante sencilla, sin embargo, la realidad no es tan lineal. Cada proceso de refinanciamiento es diferente por las circunstancias específicas del cliente y las políticas de la entidad bancaria. Conseguir una hipoteca bajo condiciones más favorables está sujeto a gastos notariales, tasación, estudio, subrogación (cambio de banco) o por otra modalidad que decidas implementar.

Lo que no recomendamos cuando quieras usar un crédito hipotecario para refinanciar deudas es que alargues el plazo. Muchos caen en la tentación de usar la plusvalía de su inmueble para conseguir más dinero del que pueden necesitar. Están bajo la ilusión de que van a pagar una mensualidad menor sin considerar de manera objetiva el aumento de los intereses al término del compromiso.

Consejos para refinanciar deudas

Al principio, como al final, todo se reduce a que tomes la responsabilidad de que no estás manejando bien tus finanzas personales. Si tienes un endeudamiento considerable que afecta tu liquidez mensual, hay algo que está mal. El primer paso implica reconocerlo y luego debes tomar acciones para evitar que la situación se agrave.

Como especialistas en el manejo eficiente del dinero, te invitamos a considerar los siguientes tips:

  • Analiza detalladamente tu situación. Resulta poco productivo esperar que las cosas se resuelvan por arte de magia. Anhelar un bono de fin de año, ganar la lotería o una herencia son esperanzas sin efecto inmediato real. Lo que necesitas entender es cuáles son los gastos que están mermando tu economía y hacer un estudio muy preciso de cada aspecto relevante del endeudamiento que tienes.
  • Planifica tus ingresos y egresos. Hacer un presupuesto no es una tarea complicada cuando tienes la intención de salir de deudas. Aunque tu economía se vea afectada por el desempleo temporal, gastos médicos, reparaciones inesperadas, un embarazo u otra causa, la administración debe ser tu fundamento. Por más que creas en el orden interno del caos, esto no aplica para gestionar deudas de manera efectiva.
  • Establece límites. La mayoría de las veces, las personas que tienen ingresos recurrentes se dejan llevar por el gasto fácil. La única forma para salir de deudas y no recaer en los mismos malos hábitos es poniendo límites. Evita las compras compulsivas, cancela tarjetas que no uses, reduce el crédito de las tarjetas o ponte un límite de gastos semanal o mensual. Cualquier medida enfocada en el objetivo será de gran ayuda.
  • Reagrupa deudas. Siempre que estés endeudado con un mismo banco, puedes apelar a este recurso. Aunque debas cumplir sus términos, te permite juntar lo que debes y pasarlo a la cuenta de la hipoteca, que por lo general te ofrece el interés más bajo.

 Si tienes otras inquietudes sobre cómo hacerte cargo de tus deudas, no dudes en consultarnos.


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