Casarse o convivir con otra persona tiene retos muy particulares, en especial cuando hablamos de manejar las finanzas en pareja. Si aún no has tenido esta conversación, no deberías esperar más para aclararlo. Aunque muchos lo consideren un tema tabú debido a los posibles conflictos que pudiese ocasionar, es necesario manejar este tema con inteligencia.
En este caso, la administración adecuada del dinero depende de la situación personal de cada uno de los involucrados. Cuando se trata de asumir las cargas, debe haber un entendimiento claro sobre los aportes individuales. Para guiarte un poco más sobre el tema y evitar las incómodas peleas por los gastos, tenemos varios consejos prácticos.
Claves para manejar el dinero en pareja
La convivencia siendo novios o casados implica asumir ciertas responsabilidades, sobre todo si hay niños de por medio. Lo primordial es establecer las reglas de juego, dedicarle un tiempo al tema y discutirlo abiertamente.
Para los que empiezan a compartir responsabilidades o ya tienen tiempo dividiendo gastos, les recomendamos:
Estableced una agenda
Si existe algún problema, el mejor comienzo es concertar una cita o reunión para hablar sobre las finanzas en pareja. Como en otros aspectos de la relación, hay que mantener las comunicaciones abiertas y honestas sobre el dinero. No es aconsejable postergar o tratar este tema solo cuando las cosas son motivo de conflicto.
La buena planeación financiera exige compromiso, organización y transparencia. Reunirse cada cierto tiempo para analizar la situación sirve para planificar, ajustar y ver en dónde están en materia económica. Estas conversaciones ayudarán a crear el buen hábito de hablar naturalmente sobre dinero.
Determinad las cargas
En una relación, resulta normal que cada una de las partes tenga un mayor o menor ingreso. Al momento de asumir gastos, deben estar muy claros en cómo dividir el aporte para el buen funcionamiento del hogar. La intención es que ambos asumáis un compromiso realista en base a vuestras posibilidades.
Habrá circunstancias en que solamente uno de los dos tendrá la responsabilidad de afrontar toda la carga (estudios, desempleo, maternidad, entre otros.). Siempre que haya un entendimiento, la recomendación en este escenario es que uno se encargue de las tareas domésticas y el otro de los aspectos económicos.
Organizad un presupuesto
Parte esencial de la convivencia significa conocer con detalle
en qué se gasta dinero y cómo se está invirtiendo. Esto os permite planificar a lo largo del año e ir ajustando las partidas para gastos fijos, imprevistos, ahorro, deudas, viajes y más. El balance entre ingresos y gastos resulta fundamental para unas buenas finanzas.
Para el registro de los datos, pueden usar planillas de Excel u otro programa contable para agendar el presupuesto. También os recomendamos disponer de un archivador para comprobantes de pago por categorías, datos bancarios, libretas, contactos de asesores y más. Una copia digital de lo anterior también es de mucha utilidad.
Utilizad cuentas separadas
Establecer un fondo común o compartido es una buena estrategia para asumir los compromisos asignados al presupuesto. Aun así, es esencial que cada parte conserve su autonomía financiera. Esta medida os permite manejar vuestros ingresos propios con libertad y sin afectar la economía del hogar.
Instrumentos como tarjetas de crédito, chequeras, cuentas corrientes y más son importantes para el historial crediticio individual. Además, cada cual puede desarrollar sus propios proyectos, destinar más capital al ahorro conjunto y gastar en caprichos o antojos cuando lo considere apropiado.
Emplead estrategias de ahorro
Otro aspecto fundamental de llevar las finanzas en pareja tiene que ver con la gestión de emergencias y momentos de crisis. Habrá épocas en que los lujos podrían dar paso a soluciones más prácticas. Cambiar el auto que consume mucho, el plan de cable o ciertos electrodomésticos debe estar contemplado.
También resulta esencial tener un plan financiero que incluya una cuenta de ahorros, pólizas y documentos relacionados con imprevistos. Las reuniones para hablar sobre las finanzas sirven para establecer metas u objetivos de cara al ahorro para viajar, tener hijos, comprar una casa y cualquier otro proyecto conjunto.
Considerad aumentar vuestro patrimonio
Considerado otro tema delicado por sus implicaciones a futuro, construir un patrimonio entre 2 es mucho más sencillo si ambos trabajan, ya sea de forma independiente con empleos separados o conjunta en un mismo proyecto o negocio. Cuanto mayores ingresos puedan obtenerse en la unidad familiar, más facilidad para resolver los problemas financieros.
Buscar formas de inversión que generen rentabilidad, siempre siendo conscientes de los riesgos, puede ser otra forma de obtener más recursos.
Aprended juntos sobre finanzas
Además de ser un apoyo confiable mutuo para mejorar sus finanzas, no podéis dejar de aprender juntos. Una gestión adecuada del hogar sirve para fortalecer los vínculos afectivos. Para ello, contáis con libros, seminarios, talleres y nuestros consejos puntuales sobre este tema.
Dentro de este aspecto, los proyectos individuales y compartidos requieren una planificación bien estructurada. Estad atentos a vuestras necesidades, aspiraciones y expectativas forma la base de la confianza. Por vuestro bien, nunca hagáis promesas que no tenéis intención de cumplir.
Ciertamente, llevar las finanzas en pareja es una de las labores más arduas debido a todas sus implicaciones. Son pocos los noviazgos o matrimonios que se sientan a discutir este tema con franqueza. Lo esencial es hablarlo sin temor, apoyarse mutuamente y nutrir su experiencia con ejemplos de quienes conocen el tema.