Las cuentas corrientes son el producto principal de cualquier banco. A través de ellas se puede contratar cualquier otro producto, como hipotecas, préstamos personales, tarjetas de crédito y productos de inversión.
En tu cuenta puedes depositar y retirar dinero cuando lo desees y de distintas formas. Para ingresar puedes acudir a cualquier sucursal y entregarlo en efectivo en la ventanilla. Otra posibilidad es domiciliar tu nómina para que todos los meses el dinero sea depositado automáticamente.
Para retirar dinero hay también múltiples opciones, puedes utilizar tu tarjeta de débito asociada para extraer dinero de un cajero automático o pagar con ella en cualquier establecimiento o servicio, ya sea presencialmente o a través de Internet. También puedes realizar pagos con tu chequera, si tu cuenta dispone de ella.
Con las cuentas corrientes de Scotiabank podrás realizar todas estas operaciones de forma cómoda, disponiendo de diversas alternativas, con y sin chequera. En nuestro listado podrás consultar información actualizada y opiniones sobre todas ellas, para que puedas compararlas y elegir la que más se adapte a tus necesidades.
Además, con las cuentas de Scotiabank también disfrutarás de múltiples ventajas, como el acceso a programas de descuentos con los que podrás ahorrar al comprar en miles de establecimientos.