El manejo de divisas es fundamental para los negocios que aspiran una mayor internacionalización. Por esta razón, Bancomer creó la Cuenta Cheques Dólares, un instrumento de depósito a la vista con chequera y domiciliada en México. Sencilla de tramitar en cualquier sucursal, te permite disponer de los mejores servicios de este banco y gestionar eficientemente tus recursos en esta moneda.
Información adicional de Cuenta Cheques Dólares
A la hora de contratar la Cuenta Cheques Dólares de BBVA Bancomer de esta reconocida entidad financiera, tienes que tomar en cuenta la modalidad más conveniente. Tus alternativas son las siguientes:
- Sin intereses. Destinada para las empresas que quieren más seguridad, control de recursos y que habitualmente ejecutan diversas transacciones con esta divisa.
- Con intereses. Pensada para los negocios que buscan dividendos y cobertura cambiaria en dólares.
De igual forma, este instrumento bancario pone en tus manos una serie de beneficios, entre los que destacan:
- La recepción de estados de cuenta detallados, la cobranza en dólares y la disponibilidad del dinero de cheques estadounidenses en 10 días.
- Una gran variedad de operaciones mediante el uso de chequera y de la banca electrónica, la cual te facilita el uso de dispositivos móviles desde la comodidad del hogar o la oficina.
- La protección, conciliación y ubicación automática de cheques, en especial los devueltos. Además, evitas el pago no autorizado, controlando el cobro de estos productos en otros bancos.
Requerimientos
Si deseas conseguir la Cuenta Cheques Dólares de Bancomer, necesitas consignar los siguientes papeles:
- Comprobante de domicilio: documento fiscal de la SHCP, recibo de teléfono (Telmex o Telnor), predial, luz o agua a nombre de la compañía.
- Cédula de Identificación Fiscal o última declaración pagada con RFC y homoclave de la empresa.
- 3 referencias bancarias o comerciales. Las primeras con número de cuenta y nombre de la institución financiera y las segundas con nombre de referencia, domicilio y teléfono.
- Identificación actualizada del representante legal o apoderado de la empresa. Sirve la cédula profesional, credencial de elector/a (IFE), pasaporte vigente o TIUM.
- Acta constitutiva y, dado el caso, las alteraciones notariales de la misma (con sello de inscripción en el Registro Público de la Propiedad y Comercio o carta notariada de su tramitación).