El banco Santander permite contratar préstamos personales tanto si eres cliente como si no, aunque en el caso de ser cliente tendrás acceso a una mayor gama de créditos. Y si, además de ser cliente, tienes tu nómina domiciliada en la entidad, aún disfrutarás de una oferta más amplia y con unas condiciones mucho mejores.
Y es que los bancos suelen premiar a aquellos clientes que ingresen sus sueldos a través de la entidad financiera, por lo que es recomendable aprovecharlo si es tu caso para conseguir unos tipos de interés más competitivos y menos comisiones. Para ello, deberás primero tener contratada una cuenta de cheques del Santander.
La entidad ofrece tanto préstamos personales como líneas de crédito. Con los primeros obtendrás de una sola vez la cantidad que necesites, e irás devolviéndola poco a poco durante el plazo acordado en forma de cuotas mensuales, que incluirán una parte del capital devuelto y otra de intereses.
Las líneas de crédito, en cambio, funcionan como las tarjetas de crédito, disponiendo de un límite máximo del que podrás realizar las disposiciones que quieras de la cantidad que quieras, siempre que no superes el margen superior sumando todas las disposiciones. En este caso, también irás devolviendo mensualmente el saldo dispuesto, pudiendo volver a disponer de él conforme lo hayas devuelto.
Con los préstamos y créditos personales del banco Santander podrás conseguir hasta un millón de pesos y devolverlos en plazos de hasta 60 meses. Sin embargo, el monto máximo que puedas solicitar dependerá del producto que elijas y de la solvencia que puedas demostrar. La tasa de interés que se aplique también dependerá de tu perfil, para lo que el banco realizará una investigación previa y te realizará una oferta con las condiciones que puede ofrecerte.